Acto de repulsa en Darro ante la agresion sufrida por un enfermero de la UGC de Purullena

00 Concentración en Darro

Profesionales y representantes del Área de Gestión Sanitaria Granada Nordeste muestran su repulsa ante la agresión sufrida por un enfermero de la UGC de Purullena

Un buen número de vecinos de Darro se suman a la concentración que ha tenido lugar hoy viernes a las puertas del consultorio médico de la localidad

Profesionales, representantes del Área de Gestión Sanitaria Granada Nordeste y un buen número de vecinos y vecinas de la localidad de Darro han mostrado su más rotunda condena a la agresión sufrida el pasado 28 de marzo por un enfermero de la Unidad de Gestión Clínica de Purullena, durante el desempeño de sus funciones. Para hacer visible su repulsa ante este tipo de hechos se han concentrado hoy viernes a las puertas del consultorio médico de Darro, donde tuvo lugar el suceso.

Tras conocer la agresión, el Área Sanitaria activó el Plan de Prevención y Atención de las Agresiones del Servicio Andaluz de Salud (SAS), que pone a disposición de sus profesionales asistencia sanitaria y jurídica, así como apoyo psicológico en caso de que lo demanden.

El director gerente del área, Francisco Delgado, se puso en contacto con el profesional agredido para interesarse por su estado y ofrecerle su apoyo personal además del institucional, lamentando el daño físico y psicológico sufrido.

El Plan de Prevención y Atención de las Agresiones del SAS fue impulsado en 2005 por la Consejería de Salud con el objetivo fundamental de dotar a los profesionales de la sanidad pública de las medidas de seguridad y la formación necesarias para minimizar las posibles agresiones que puedan sufrir en sus centros de trabajo.

Este Plan establece un procedimiento de actuación, en el que se recomienda a los profesionales qué hacer ante una agresión física o verbal. La primera medida que se aconseja a los profesionales es solicitar ayuda a una tercera persona para manejar la situación y, al mismo tiempo, para que pueda ser testigo de los hechos. Si la situación persiste, se recomienda avisar a los Cuerpos de Seguridad para que se personen en el centro y notificar el hecho al responsable del centro sanitario para que inicie la notificación a la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales.

En el marco del Plan, elaborado con el consenso de sindicatos, colegios profesionales y consumidores, el trabajador afectado cuenta, desde el primer momento, con apoyo psicológico y asesoramiento jurídico.

La agresión física o intimidación grave contra profesionales sanitarios en el ejercicio de su función pública asistencial viene recogida en el Código Penal como delito de atentado contra la autoridad, y así se han dictado sentencias en diferentes casos con penas que oscilan entre los 12 meses y los 3 años de prisión.