Abrucena presenta la talla del niño Jesús

Acto de presentación de la talla del “Niño Jesús” de Abrucena tras la restauración, el sábado 25 de noviembre a las 17.30.
El “Niño Jesús” de Abrucena es una talla de escuela granadina del siglo XIX que fue adquirida en Guadix, no debemos olvidar que la iglesia de Abrucena perteneció a la Diócesis de Guadix-Baza hasta mediados del siglo XX. La obra formaba parte del grupo escultórico “San José y el Niño” y recibía culto en la ermita de San José del municipio.  Los actos comenzarán a las 17:00 horas en la ermita de San José de la localidad, lugar al que vuelve el Niño tras 81 años de ausencia y recorrerá en procesión los metros que lo separan de la iglesia de la Anunciación donde, a las 17:30, tendrá lugar una misa oficiada por don Antonio María García, párroco de Abrucena. El acto concluirá con una exposición que detallará los pormenores de la restauración a cargo de Joaquín Gilabert.
Como en muchas otras localidades, el estallido de la Guerra Civil incendió los ánimos anticlericales en Abrucena por lo que los lugares sagrados fueron asaltados y sus imágenes apiladas en la plaza de la iglesia para que fueran devoradas por las llamas. Según fuentes orales, Úrsula Ortíz vecina del pueblo, pudo rescatar al Niño oculto en una espuerta y enterrado en el paraje de Los Moralillos para salvaguardarlo de la quema. Peor suerte corrieron otras tantas imágenes y cuadros entre los que se encontraban San José, la Dolorosa o el Nazareno. Concluido el conflicto bélico, la imagen fue recuperada y situada en el manifestador que preside el presbiterio de la iglesia
parroquial de Abrucena.
Los actuales trabajos de restauración fueron encargados por el párroco don Antonio María García. Después de tres meses en el taller de Joaquín Gilabert, la talla está preparada para ser venerada en su habitual emplazamiento. La obra fue sometida a una serie de estudios previos que manifestaron el precario estado en el que se encontraba tanto a nivel de soporte como de policromía debido, en gran medida, a la suciedad, barnices alterados, desgastes y pérdidas de material y capa pictórica. Tras una minuciosa restauración, la obra ha recuperado su estabilidad y correcta lectura estética, siempre de acuerdo con los valores propios de una escultura devocional de este tipo.
Joaquín Gilabert López es Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y especialista en Conservación y Restauración de Obras de Arte. Su amplio currículum está avalado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico donde ha trabajado más de diez años. Actualmente desarrolla su actividad profesional como freelance, colaborando con el Museo Picasso de Málaga, FABA (Fundación Almine y Bernard Ruiz Picasso para el Arte) y Fundación Ibáñez Cosentino, entre otros organismos de reconocido prestigio.