Ética ecológica con Joaquín Araújo hoy con la aula Abentofail

Joaquín Araújo Ponciano hablará sobre ética ecológica en el Aula Abentofail de enero. La cita es hoy viernes 26 de enero a las 20.00 en el patio del Ayuntamiento.

El campesino y escritor de la naturaleza Joaquín Araújo Ponciano, el más prestigioso de este género en la actualidad, estará presente en la sesión número 135 del Aula Abentofail de Poesía y Pensamiento correspondiente al mes de enero para hablar sobre ética ecológica. Esta cita mensual con la cultura se viene celebrando en Guadix desde el año 1999 bajo la dirección del escritor Antonio Enrique y con la organización de la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Guadix que encabeza Beatriz Postigo Hidalgo. La cita será como siempre el último viernes del mes, el próximo 26 de enero, a partir de las ocho de la tarde en el patio del Ayuntamiento y en ella el autor estará acompañado del estudioso del tema José María Molas. La sesión estará, como es habitual, abierta a todo el público que desee asistir y constituirá una ocasión única para escuchar y entablar diálogo con el autor invitado.

Más información sobre Joaquín Araújo Ponciano (extraída del programa de mano del Aula)

Nacido en Madrid en 1947, es un campesino y escritor de la Naturaleza, el más prestigioso de este género en la actualidad. Por lo primero, se calcula en un árbol plantado por cada día a lo largo de su vida, unos veinticinco mil. Por lo segundo, su obra en cifras es sencillamente apabullante: 107 libros como autor, 11 como coautor, 69 libros colectivos, sin contar su colaboración en 8 enciclopedias, algunas bajo su dirección, todo lo cual le convierte en el activista ecológico más relevante con que la sociedad española cuenta. Ello aparte, sus 2.516 artículos de prensa han sido publicados en 146 revistas, 19 blogs y 17 diarios. Comisario de 27 exposiciones a las que –las más de ellas- puso el texto explicatorio, su actividad divulgativa se extiende a la de guionista de 340 programas televisivos, la mayoría documentales, así como unos 5.500 programas de radio. Es de destacar que, tanto en un medio como en el otro, a él se deben los primeros de naturaleza, habiendo sido uno de los principales colaboradores de Félix Rodríguez de la Fuente en aquel mítico programa de “El hombre y la Tierra”. Ha impartido unas 2.600 conferencias tanto en España como en una docena de países. Es autor, por último, de algunos libros de relatos y de poesía.

Voy a enumerar determinados títulos de su vastísima producción naturalista: El mundo del Jaguar (Círculo de Lectores, 1979), Fauna amiga (Temas de Hoy, 1987), España herida (Círculo de Lectores, 1988), La voz de la Naturaleza: Biograf-ía de Félix Rodríguez de la Fuente (Salvat, 1990), 500 excursiones por la Naturaleza de España (Espasa Calpe (1994), XXI: el siglo de la ecología (Espasa Calpe, 1966), Los escritores de la Naturaleza (BCH, 1997), Maravillosas emboscadas (Anaya, 1998), Viaje de un naturalista por España (Maeva, 1998), Canarias (Del Prado, 1999), La sonata del bosque (Lunwerg, 1999), La ecología en tu vida cotidiana (Espasa Calpe, 2000), España natural: Los colores de la luz (Darana, 2002), España vista desde el cielo (Lunwerg, 2003), Guía poética de las aves (Lynx, 2003), El placer de con-templar la Naturaleza (Síntesis, 2005), Monfrague (Lunwerg, 2005), Cultivar la tierra (Mundi Prensa, 2007), Extremadura vivaz (Lunwerg, 2010), Mis paisajes preferidos (Planeta Médium, 2011), etc., sin pretender siquiera mencionar aquéllos de mayor éxito.

Miembro de la Real Academia de las Letras y las Artes y Medalla de Oro de Extremadura, está en posesión de numerosas distinciones y reconocimientos, entre ellos el premio BBVA a la difusión de la multiplicidad vital, así como el Nacional de Medio Ambiente en dos ocasiones, así como otros muchos. En la presente ocasión, el autor estará acompañado del estudioso del tema don José María Molas.

 Un texto de Joaquín Araújo Ponciano

Arrancan los trinos del petirrojo, que apenas suponen más que un repiqueteo velocísimo, algo así como un triscar de notas por la alfombra del bosque, un rumor despegando hasta la altura justa para comenzar la activación de los tímpanos. La totovía aprovecha la lograda atención de los receptores para romper definitivamente la soledad quieta de tanta aurora. Hace algo así como quien descorre la cortina que cerraba el ojo de una habitación. Su aflautada retahíla es además de las que se escuchan incluso en el seno de los tiempos fríos, cuando casi todas las especies están calladas. Pero siempre, siempre, incluso cuando el temporal arrecia, hay algún ser vivo dispuesto a saludar a la primera luz del día. Con parsimonia, acaso sencillamente con pereza, van incorporándose sonidos desde todos los rincones de la arboleda.

Habrá orquestas populosas o aislados instrumentistas. Habrá coro nutrido o apenas una voz. Pero, para la albura que se anuncia, siempre sonará un buenos días ancestral. Por eso responden, a estos primeros músicos madrugadores, los que son despertados por ellos.